复婚计划:闪婚前妻请嫁我

2022-09-16 15:06:4314240

Capítulo 1

1 La Fiesta de Despedida de Soltera.

"Cómo me dejé convencer?"

Pensaba Lily.

La mano de la chica daba vueltas descuidadamente con una cuchara al café que traía en la mano.

"Auch!"

Fue la queja que salió de su boca cuando una gotas de café caliente quemaron su mano.

Secándose con una servilleta, Lily se levantó de su asiento.

Ella decidió recorrer la casa donde se encontraba para ver si podía escapar sin ser vista.

Durante dos semanas seguidas, Karina una de las mejores amigas de Lily, la había estado molestando y convenciendo para que asistiera a su fiesta de despedida de soltera.

Hasta que Lily, por fin, un poco a regañadientes, aceptó.

Lily se puso para esa extraordinaria ocasion un vestido negro a la rodilla con escote discreto y elegante.

Sus zapatos color carne de tacón que rara vez usaba y que la hacían sentir un tanto incomoda.

Y por primera vez en 3 meses se había maquillado y peinado.

"Lily, siéntate acá conmigo!"

Gritó una Karina de lo mas sonriente y emocionada, quien llevaba una copa de vino en sus manos.

La alegre y ansiosa joven le hacía señas para que se sentará con ella en el sillón principal.

"Enseguida voy!"

"Solo iré rapido al...tocador."

Contestó Lily algo nerviosa.

"No tardes!"

"Ya llegaron los chicos!"

Exclamó Karina sumamente emocionada.

Caminando con cautela debido a sus tacones, Lily se dirigió al baño.

Cerró la puerta tras ella.

No.

La verdad es que no quería estar en esa fiesta.

Pero tanto Karina como Marina, sus mejores amigas, habían organizado esta despedida de soltara.

Lily en verdad quería estar con ellas porque últimamente no se habían reunido.

El trabajo y las diversas actividades de las tres bellas amigas les había dificultado reunirse como solían hacerlo antes.

Pero ella no quería ver a los "chicos" como los habia llamado Karina.

La música en el patio comenzó a sonar fuerte.

Todas las mujeres comenzaron a gritar emocionadas.

Marina, la amiga de ambas es una mujer refinada y elegante a la que le gustan las cosas elegantes.

Por lo que para esta despedida de soltera, había contratado para Karina el mejor servicio de Escorts masculinos.

Tan exclusivos y gu'.

En verdad, son muy ardientes, gu' y sexys.

"Lily apresúrate!"

Gritó nuevamente Karina desde su asiento.

La joven novia enlazó su mano con la mano de su Marina a la vez que una sonrisa maliciosa aparecia en su rostro.

Ella estaba disfrutando de lo deliciosa vista que ofrecían aquellos suculentos hombres que acababan de llegar.

Ellos valían cada maldito centavo invertido.

"Tendré que salir o vendrán a buscarme las dos."

Se dijo Lily mientras se retocaba su maquillaje ahumado en el espejo.

Poniendose un labial rojo sangre en sus labios, Lily vuelve a susurrar dándose una última vista en el espejo.

"Y me arrastrarían hasta donde están ellas."

Reuniendo toda su valentía, Lily decidió salir del baño donde estaba escondida.

Las otras siete mujeres que estaban sentadas muy felices tenían ya a su lado un hombre increíblemente guapo al que se estaban comiendo con los ojos.

El Escort designado para ellas esa noche las abrazaba o las sujetaba de las manos.

En verdad que todos son extremadamente gu'.

Algunos son hombres en sus magníficos y suculentos treinta y tantos.

Otros son maravillosos y ardientes jóvenes de veintitantos tantos.

Pero todos ellos son poseedores de un físico delgado y potente.

Todos son altos y se adivina que están deliciosamente musculosos debajo de su apretada y elegante ropa.

Cuando se acercaba Lily al sillón más apartado del bello jardín donde se daba cita la despedida de soltera, ella tropezó sin querer con una mochila negra, la cual estaba en el piso.

"Cuidado señorita."

"Es frágil lo que contiene esa mochila."

Una grave y sensual voz de hombre al que Lily no pudo ver, le hizo ese comentario.

Ella, sin molestarse en disculparse simplemente se sentó en el sillón.

Más el hombre que había hablado si la observó con mucha atención.

La siguió con la mirada hasta que ella se sentó.

Un joven Escort se acercó a Lily.

El chico guapo se presentó amablemente con ella.

"Hola Lily, soy Gustavo."

"Seré tu acompañante en esta fiesta."

El chico la saludó con un beso en la mejilla a Lily, rozando las comisuras de la pequeña boca de la joven.

El corazón de Lily se aceleró por la acción del guapo chico.

Y por la sexy grave voz de Gustavo.

Y por su hermosa sonrisa.

Él, como todos los demás Escorts, incluyendo a El Gran Mario, viste un traje sastre impecable de tres piezas, camisa inmaculadamente blanca y corbata azul oscuro.

Todos los Escorts con ese uniforme tan elegante parecen unos suculentos muñequitos recién salidos de una tienda de deseos eróticos cumplidos para mujeres.

La música volvió a sonar acompañada de un juego de luces.

Fue entonces cuando Mario salió para presentar su erótico y candente show.

Y todas las mujeres se volvieron locas por Él.

El Gran Mario, además de ser el mejor Escort del ramo, es también el mejor Striper.

Educado, refinado, alto.

Cuerpo de suculento dios griego, marcado y super bien cuidado...

Poseedor de unos verdes hipnotizantes y una cejas hermosas que los delinean perfectamente.

Su cabello café oscuro siempre bien peinado que dan ganas de pasar los dedos por el para alborotarlo un poco.

La fuerte mandíbula de Mario con una ligera sombra de barba recién afeitada.

Su nariz perfecta junto con sus labios rojos mordisqueables son lo que más llaman la atención de su bello rostro.

Pero su piel con ese ligero bronceado...

Es inevitable para las mujeres querer deslizar sus manos por todo el cuerpo de El Gran Mario.

Además, su aire de peligro y chico malo lo vuelven todavía más irresistible.

Ataviado con un impecable traje azul oscuro de tres piezas que se ciñe como guante a su delicioso cuerpo, Mario sonrió cuando estuvo frente al grupo de mujeres.

Y por dios!

Su sonrisa provocó que todas se derritieran por completo!

No hace falta a decir que Karina estaba más que complacida con la espectacular vista de Mario.

Marina sonreía expectante.

Con elegantes pasos, Mario se acercó a Karina, la novia.

Después de besarle el dorso de la mano, la condujo con elegancia a la silla especial donde Él le haría el baile sensual que había contratado.

Mientras los demás Escorts abrazaban y acariciaban sin reservas ni pudor a las mujeres que acompañaban, Lily solo le permitió a Gustavo, su Escort, que la tomara de la mano.

Ella no quería tener tanta intimidad con Él como el resto de las mujeres en esa fiesta.

El baile sensual y sugerente dió inicio.

Mario lentamente se fue despojando del saco con ayuda de las manos de Karina a la que le susurraba al oído lo que tenía que hacer.

Junto con algunas insinuaciones y palabras provocativas.

Acariciándolo todo lo que podía, Karina le quitó la corbata.

Las temblorosas manos de la chica bajaron poco a poco acariciando el duro, caliente y marcado pecho de Mario.

Uno por uno le desabrochó los botones del chaleco hasta que se lo quitó por completo.

Cuando llegó el turno de la camisa, Mario simplemente la desgarró.

Esto provocó que todas las mujeres gritaran y abrazaran a sus Escorts.

Todas menos Lily.

Ella a diferencia de las demás no estaba centrada en el cuerpo delicioso de Mario que se movía gloriosamente.

Lily estaba concentrada en las duras y varonilmente bellas facciones de su cara.

Sus ojos también la habían hipnotizado.

Y que decir de esa boca!

Dios mío, que deliciosa boca!

Daban ganas besar y morder su boca con pasión, desenfreno y lujuria.

Esa boca invitaba a perderse para siempre en ella.

Cuando Lily se dió cuenta de que ella misma tenía la boca abierta casi babeando por Él, la cerró con fuerza.

Lily le dió un vistazo al chico que la tenía enlazada con su mano.

Gustavo es joven y guapo, pero no tanto como Mario.

De unos veintitantos, con cabello café claro, ojos miel, piel blanca sin rastro de barba y cuerpo atleticamente delicioso, Gustavo es un postrecito a la vista.

Sin embargo Mario, quien ya estaba en boxer haciendo su baile sexi y elegante a Karina, es increíble, irresistible, enloquecedoramente tentador.

Gustavo y todos los demás Escorts lo saben perfectamente.

Ninguno de ellos se sentía molesto por esa situación.

Karina feliz manoseaba el duro trasero de Mario.

Y el torso musculoso del bello Escort.

Deslizaba despacio sus pequeñas manos blancas por cada bendito cuadrito duro y marcado de su abdomen.

Su piel es tan suave y deliciosa que se antoja recorrerla entera con la lengua tan despacio...

Las mujeres también estaban fascinadas con la exquisita vista del cuerpo de Mario contoneandose al ritmo de la sensual música.

Le gritaban que se quitara el boxer para poder ver todo de ese dios del Olimpo en persona.

En especial Karina estaba interesada en ver al "amigo" de Mario que se adivinaba grueso, largo y orgásmico.

Las excitadas mujeres también ansiaban tocarlo, apretarlo, devorarlo con sus bocas...

No les importaría tomar turnos para esa disfrutable y deliciosa tarea.

Ellas querían deslizar sus manos lentamente por esa V tan marcada que desembocada en su miembro duro y palpitante.

Mario seguía dirigiendo las manos de Karina con sus grandes manos calientes por todo su duro cuerpo mientras bailaba.

Él sabía que después la complacería en la cama como tanto anhelaban todas en esa despedida de soltera.

Pero solo la afortunadisima novia era la que tendría ese placer.

Sin embargo, Lily no se sentía para nada cómoda mirando a Mario ejecutar su candente baile.

Gustavo al ver que Lily se removía nerviosa en su asiento la cuestionó.

"Que pasa Lily?"

"Estás incómoda?"

Gustavo acomodó el cabello de Lily de lado para poder ver su pequeño rostro.

"De hecho si, un poco Gustavo."

"Podría recargarme en tu pecho?"

Preguntó tímida Lily.

"Claro que sí hermosa!"

"Para eso estoy aquí!"

"Ven acá preciosa."

Lily se refugió en los brazos de Gustavo como si estuviera abrazando a su papá y no a un amante.

Lo que Lily en verdad quería, era escapar de los penetrantes ojos verdes de Mario.

Cada vez que ella alzaba la vista para ver un poco del show, parecía que Mario la observaba tan fijamente mientras se movía encima de Karina.

Mario se mordía los labios o hacía alguna mueca sensual mirándola solo a ella.

O eso le parecía a la chica.

Cómo si intencionalmente quisiera torturarla.

Y estaba jodidamente funcionando.

Lily sentía que los profundos ojos y avasalladora boca del fabuloso hombre la quemaban a la distancia.

Sin poder controlarse, Lily comenzó poco a poco a excitarse.

Una parte de su cuerpo que creyo muerta, comenzó a palpitar y calentarse...

Despues, su excitación le aceleró el pulso...

Y esa sensación, no le era nada placentera.

Ella podía sentir caliente y palpitante todo su cuerpo.

Comenzaba a faltarle el aire en sus pulmones.

Un ligero y vergonzoso gemido salió de sus labios entreabiertos.

Y estaba húmeda en su zona más íntima.

Por lo que apretó con fuerza sus piernas para intentar controlarse.

Lily apoyó su cabeza en el pecho duro de Gustavo mientras cerraba los ojos.

Aspiró su deliciosa y masculina colonia.

Ella esperaría de ese modo a que el show de Mario terminara.

"Ahora me gustaría beber un poco de vino."

Lily comentó suavemente.

Gustavo, atento a la petición de Lily, le sirvió una copa del selecto vino que tenían a su disposición.

Lily bebió de golpe todo el contenido de su copa en un intento por bajar su elevada temperatura interna.

"Gustavo dime, dura mucho el show de Mario?"

Lily cuestionó al oído a Gustavo.

Pero al parecer el chico no la escuchó debido a los gritos ensordecedores de las mujeres.

Aunado al alto volumen de la música.

Al ver que no obtenía respuesta por parte del joven, Lily volvió a preguntarle a Gustavo al oído en voz más alta.

Incluso le apretó la mano para que le hiciera caso.

Sin embargo, Gustavo parecía también estar hipnotizado admirando fijamente la rutina de Mario al bailar.

Lily se permitió mirar de nuevo al Gran Mario bailando tan sugestiva y deliciosamente pegado a Karina.

Ella reía feliz y lo acariciaba gustosa.

"Maldición!"

"Porque tenían que ser tan jodidamente gu' todos?"

Lily recorrió con la mirada a los demás Escorts que se encontraban sentados en la fiesta.

Todos eran un suculento postre visual.

Lily se convenció todavía más de que ella no debía de haber asistido a esa despedida de soltera.

Pero, quería demasiado a sus amigas de toda la vida.

Lily solo esperaba y rogaba para que el show terminara lo más rápido posible.

Y no quería volver a asistir nunca más a una despedida de soltera donde estuviera ese maldito bombón.

Tan delicioso...

Tan provocativo y seductor.

Tan deseable y apetecible.

Lily se dió cuenta de que su mente y cuerpo la estaba traicionando mientras más seguía recordando el marcado cuerpo de Mario con los ojos cerrados.

Mario seguía ejecutando su rutina con sofisticación y seducción magistrales.

Karina seguía extasiada acariciándolo por completo.

El resto de las mujeres gritaban enloquecidas y excitadas.

Los Escorts sabían que siempre que Mario actuaba ellos tenían una noche maravillosa con sus clientas.

Donde, el dinero, maravilloso y poderoso caballero, compraba toda la felicidad, orgasmos y liberación sexual que esas mujeres necesitaban tan desesperadamente.

***By Liliana Situ***

Valoro mucho tu opinión.

2El Escort de Lily.

Lily bajó la cara y volvió a cerrar los ojos.

Recargada contra el pecho de Gustavo, la joven trató de hacer ejercicios de respiración para tranquilizarse.

Gustavo comenzó a acariciar delicadamente con sus manos la espalda y cabello de la joven.

Estas caricias poco a poco fueron relajando a Lily, a tal grado que se hubiera quedado dormida...

De no haber sido por todo los gritos enloquecidos de las mujeres, la música que cambiaba constantemente de ritmo e incluso se escuchaban gemidos muy cerca de Lily.

Gustavo conoce a la perfección el efecto que causa Mario en las mujeres cuando Él hace su bien ensayada rutina en estas despedidas de soltera.

El joven Escort ya tiene algun tiempo trabajando con el Gran Mario y es su modelo a seguir.

Gustavo anhela llegar a ser tan solicitado, famoso, cotizado y adinerado como el Gran Mario lo es, algun día.

Lily en sus brazos parece una niña pequeña a la que esta reconfortando después de ella hubiera llorado durante un buen tiempo.

Al joven le parecía que la chica buscaba sentirse cómoda y segura abrazandolo de forma tierna.

Pero, lo que Gustavo no entendía es porque ella se acurrucaba contra su pecho con los ojos cerrados.

Lily, a diferencia de la gran mayoría de mujeres a las que Gustavo había sido su acompañante en las despedidas de soltera previas, no mostraba ese interés sexual desenfrenado por Mario.

Gustavo había presenciado miles de veces como esas mujeres en los shows privados se desvivían por ver, tocar, besar y de ser posible llevar a la cama al Gran Mario.

De hecho varias veces Gustavo mismo había "aliviado" los deseos sexuales reprimidos de varias de sus clientas.

Claro está, siempre y cuando fueran de su tipo y pagaran el precio acordado.

Negocios son negocios.

Todo se limita a eso, estrictamente dinero y negocios.

Por lo que después de haber tenido relaciones sexuales con sus clientas, una sola noche, Gustavo jamás las volvía a ver.

Mucho menos les daba su número privado.

Y menos comenzaban un noviazgo.

Sus clientas lo sabían y aceptaban el trato gustosas.

A esas mujeres les parecía bien probar un pedacito de dulce si no podían probar el suculento pastel que es Mario.

Gustavo es joven, guapo, fuerte y un amante muy complaciente y dedicado que siempre dejaba satisfecha a su compañera de cama.

Sabía esto de boca de las chicas y señoras con las que se había acostado.

Con los ojos cerrados Lily escucha el latido del corazón de su Escort y aspira el delicioso aroma de su loción mientras que no puede evitar seguir pensando en los ojos penetrantes de Mario...

Esos ojos que la habían visto como si la desnudaran lentamente y comenzarán a hacerle el amor a la distancia.

"Todavía falta mucho para que termine el show, Gustavo?"

Volvió a preguntar Lily al joven acercandose a su oído.

Lily hizo esto debido a que la candente y sexi música aunada con los gritos eufóricos y las risas eran ahora mucho más altos...

Considerablemente más altos.

"Porque preciosa?"

"Acaso no estás disfrutando del show que está ofreciendo el Gran Mario?"

Gustavo desvío la mirada de Mario, su ídolo, para poder responder a la chica que lo cuestionaba.

"Mario es el mejor Escort que hay en este "Mercado."

"Es muy varonil y guapo no lo crees?"

Gustavo cuestionó a Lily.

"Si es muy guapo y apuesto pero..."

"En verdad todavía falta demasiado para que termine su show?"

Inquirió Lily ansiosamente.

"Wow!"

"Eres la primera mujer en muchos años que quiere que el show de Mario termine!"

Exclamó totalmente desconcertado y asombrado Gustavo mientras que abría mucho los ojos.

"Regularmente las mujeres piden que el show y el servicio de Mario se alargue todo lo posible..."

"De preferencia toda la noche."

Declaró Gustavo.

Él mismo había visto como las mujeres se negaban a que el Gran Mario atendiera a la novia, o no le permitían vestirse después del show, acosándolo de mil formas para poder tener sexo con Él.

"Toda la noche?"

Pensando esto Lily dió una rápida mirada a Karina quien estaba disfrutando sentada a horcajadas sobre Mario.

El Escort la acariciaba sensualmente, por lo que se veía que su amiga la estaba pasando más que bien.

Sin poder evitarlo, Lily observó a Mario y ella no pudo más que exhalar un gemido pues ese hombre es todo un espectáculo a la vista.

La pobre Lily nunca antes había visto un hombre tan guapo como Él.

Sin tocarla, sin hablarle, sin estar cerca de ella, Mario la excitaba demasiado.

Había logrado eso solo con su fuerte y ardiente mirada.

AH!

La había vuelto a mirar tan intensamente de nuevo!

Esta vez Lily también había hecho contacto visual directo con eso ojos de esmeraldas mientras Mario guiaba las delicadas manos de Karina por su pecho hasta bajar por su marcado estómago y un poco más abajo...

La escena excitó y molestó al mismo tiempo a Lily.

Quería ser ella la que estuviera acariciando a Mario de la misma forma lenta y deliciosa.

Quería ser ella la única que lo pudiera tener de preferencia a solas.

Sin ninguna de esas otras mujeres que lo miraban con hambre desmedidamente lujuriosa.

Pero porque de pronto, Lily se sentía tan molesta porque Karina lo estaba tocando?

Acaso serían celos?

Celos de que?

Si hasta hace aproximadamente media hora, Lily no conocía a Mario.

"Quieres sentarte en mis piernas, preciosa?"

Gustavo le susurró en el oído al ver que Lily trataba de levantarse e irse porque no soportaba la erótica escena frente a ella.

"Gustavo, me llamo Lily."

"Dime Lily, no preciosa por favor."

Pidió la joven mirando a los ojos cafes claros de su escort.

"De acuerdo Lily, ya no quieres estar más en este show?"

"Quieres ir conmigo a otro lado más privado?"

"De esa forma podria ayudarte a...desahogarte."

Lily no comprendió del todo lo que Gustavo insinuaba.

Pero ella si quería huir de ese lugar, por lo que asintió muchas veces.

Gustavo de inmediato la cargó en brazos para que ambos se dirigieran a una de las habitaciones privadas de la casa.

Ninguna de las demas mujeres y los escorts se dieron cuenta cuando Gustavo se llevaba a Lily.

Salvo Mario quién por un momento se sintió herido en su orgullo y ego al ver que esa mujer se retiraba en brazos de su escort.

Todas y cada una de las veces, cuando Él terminaba su show las mujeres se le arremolinaban para saludarlo más cerca.

Algunas mujeres, además de la festejada le preguntaban a Mario si podía "atenderlas."

Mario se negaba de forma muy cortes argumentando en esas ocasiones que solo estaba para satisfacer a la novia.

Pero siempre les ofrecía la suculenta alternativa de que llegaran a un acuerdo monetario con sus Escorts.

De esa forma, todos podrían llegar a un final muy feliz.

Orgásmico, sudoroso, jadeante y excitante.

Pero esta había sido la primera vez que una chica se iba antes de que acabará su show.

Ademas de que la joven estuvo evitando verlo durante todo el show.

"Que demonios le pasa a esa chica?"

Pensó Mario quien volvió a concentrarse nuevamente en Karina.

"Gustavo a qué te referías cuando dijiste con "desahogarme."

Cuestionó Lily al joven que la llevaba en brazos al interior de la casa.

"Preciosa, quiero decir Lily, tu sabes..."

"Si quieres que te atienda en la cama."

Gustavo sonrió de forma sugestiva.

"Que?"

"No Gustavo, muchas gracias."

"Te agradezco la oferta pero quisiera solo platicar contigo."

"Podríamos hacer eso?"

Preguntó Lily mientras Gustavo la ponía suavemente en una silla de la sala de estar.

"De verdad solo te gustaria platicar, Lily?"

"No preferirías algo más..."

"Delicioso, por ejemplo?"

"Me tienes completamente intrigado, Lily."

Y es más que la verdad.

En todos sus años de ser Escort, ninguna mujer antes le había pedido solo que charlaran siendo que tenían la oportunidad de tener sexo salvaje y muy gratificante.

"De verdad tienes sexo de una noche con todas tus clientas?"

Casi sin voz Lily cuestionó debido a que era la primera vez que le proponían eso.

"Vamos nena, es una fiesta de despedida de soltera!"

"Esto es muy normal!"

"En verdad nunca habías asistido a una fiesta como estas?"

Cuestionó un poco contrariado y divertido Gustavo quien estaba intentando descifrar la actitud de Lily.

"Para serte franca, Gustavo, no."

"Nunca había asistido a una fiesta como estas."

"Ademas, cuando yo me casé nadie me organizó una."

Declaró con tono herido la chica, quien apartó la mirada del joven.

"Siento mucho escuchar eso Lily."

Comentó con voz melancólica Gustavo.

"Sin embargo..."

"Ahora estamos tú y yo solos en este bello lugar..."

Gustavo se acercó de forma sensual hacia la niña.

"Podemos ir arriba y nadie nos molestará en un buen rato, pues Mario todavía no ha terminado su rutina."

Gustavo comentó con voz seductora.

"Regularmente llego a un acuerdo con mis clientas en estos casos."

"Pero francamente me está excitando mucho pensar que seré el primer Escort de tu vida."

Comentó Gustavo con una sonrisa lasciva en sus perfectos labios.

Lily observó esa sonrisa lujuriosa mientras Gustavo le ponía un mechón de pelo detrás de su oído con delicadeza.

La levanto en brazos para despues rodearla con sus bien tonificados brazos.

Lily observó al joven quien estaba demasiado cerca de ella.

"Gustavo...."

El corazón y la voz de la joven temblaban, pues Gustavo acercaba sus labios hacia los de la joven.

"Espera... podrías esperar..."

"Dios mío..."

Gustavo sonrió por esa última frase.

Lily se estaba derritiendo por completo en los fuertes brazos del joven.

O eso es lo que pensaba el guapo joven.

3La novia de Gustavo

Mientras Lily se mordía el labio para ahogar la risa que quería salirse involuntariamente Gustavo se le acercaba más seductoramente.

Lily lo veía con ojos tiernos mientras pensaba..

"Vaya! Es bueno en lo que hace pero aún le falta pulirse un poco"

"Ok mi amor quieres jugar, juguemos"

Lily no se retiró y siguió mirándole los hermosos ojos café oscuro que brillaban mientras sonreía.

"De verdad harías una excepción conmigo?? Soy la primera a la que se la concedes?".

Preguntó Lily con voz seductora mientras ponía delicadamente una de sus manos en los duros pectorales de Gustavo y comenzaba a dibujar un círculo.

Parecía una niña pequeña convenciendo a su papá de que le comprara un helado o una novia que le hacía pucheros a su novio para que le comprara una flor...

Lo que Gustavo ignoraba era que Lily desde pequeña se habia apasionado por la ventas y ahora era una vendedora profesional con años de experiencia en muchísimos ramos, todos ellos de ámbito masculino por lo que Lily sabía bien todas las tácticas para persuadir a sus clientes, todos ellos hombres.

Sus antiguos jefes siempre la elogiaron por sus récords de ventas y cuando había un cliente grande o difícil siempre se lo dejaban a Lily.

Por eso ella era inmune a artimañas de venta de parte de vendedores masculinos como Gustavo, que aunque le había dicho que le daría un servicio "Gratis"

Lily sabía que no había semejante cosa en el mundo de los negocios.

"Gustavo, dime, si fuera al reves y yo fuera la Escort, pagarías por mis servicios de acompañamiento y placer??".

Tomado por sorpresa Gustavo se quedó un momento pensando..

Lily no era tan despampanante como Marina quien tenía una belleza refinada a sus 30 años.

Tampoco tenía la energía incansable y jovial de Karina y su hermosa cara de niña aunque ya tenía 28 años.

Lily parecia una tímida belleza de 26 años.

Tenía el cabello largo oscuro sedoso y brillante, ojos miel grandes, cara pequeña y delgada con un cutis perfecto, su piel blanca era hermosa y tenía buena figura.

No era deslumbrante pero algo en ella definivamente atraía a los hombres.

Y Lily lo sabía y algunas veces aprovechaba sus encantos para cerrar ventas rápidamente.

"Claro que sí!".

"Eres hermosa y ya debes tener experiencia para complacerme, eso me agrada."

"Me encanta cuando mis clientas toman el control o saben perfectamente que quieren que les haga.."

"Hum... Suena delicioso Gustavo, pero lamento decepcionarte, mi experiencia lo creas o no es pobre y deficiente.."

"Básicamente se redujo a una sola penetración cuando mi ex estuvo borracho y creeme que casi no sentí nada... puedes creerlo??"...

Gustavo la veía con la boca abierta..

Era la primera clienta casi virgen que le había tocado.

Incluso había conocido niñas de 17 años que eran más experimentadas que Lily!!

Lily lo veía con ojos casi llorosos.. bajó la cabeza para verse más vulnerable y se alejó un poco de Él para seguir hablando.

"Sientes lastima por mi??"

"Claro que no, perdona me tomaste por sorpresa, casi ninguna clienta me habia contado su vida y menos su desafortunada vida sexual, de verdad lamento todo lo que te ha pasado!".

"Ay que lindo eres Gustavo!.. (Ya caiste!)..

Lily sabía bien como apelar a la lastima para conseguir sus objetivos y ahora Gustavo estaba bajando la guardia y ella lo estaba guiando hacia donde ella lo quería.

"Siéntate por favor, dime cómo puedo consolarte?".

"Gustavo, podrías ser mi amigo? No pido otra cosa, solo quiero un amigo que no sienta lastima por mi y quiera aprovecharse de eso para llevarme a la cama.."

"Ven aca muñeca, déjame que te abrace y consuele, puedo acariciarte?"

"Se oye estupendo Gustavo pero tengo un poco de hambre, podríamos..."

"Déjame traerte algo de aperitivos, será un honor atenderte pequeña Lily"

"Gracias mi amor, eres un angel!!"...

Acto seguido Gustavo se levantó rápidamente y se dirigió a la mesa de los aperitivos y en un plato eligió varios para la hambrienta Lily...

"Pobrecita, su vida sexual es horrible!

Pensó Gustavo mientras elegía un postre para subirle el ánimo a la infortunada Lily.

"Jajaja!! Que mala eres Lily con el pobre Gustavo!!"

Se decía a si misma Lily mientras ahogaba su risa.

De vez en cuando le gustaba jugar el papel del alma desvalida para que la "curaran" y había funcionado excelentemente con Gustavo.

Los gritos y la música habian cesado y se veía como las mujeres con acompañante a su lado se juntaban todas alrededor de Mario.

"Que mirada tan fuerte tiene Mario! Casi no se la pude sostener, es un rival fuerte de ventas."

Pensaba mientras un calor le recorrió el cuerpo cuando recordó sus labios y delicioso y tonificado cuerpo...

"Definitivamente le preguntaré a Marina cuánto cobra por una sesión privada"...

"Lily, aquí tienes, por favor elije lo que más te guste."

La voz de Gustavo la sacó de sus pensamientos y le agradeció con una sonrisa.

"Lily... Quisiera preguntarte algo.."

"Dime Gustavo"

"Me preguntaba si.. tu..a ti.. te gustaría... Ser mi novia"....

"Quueeee?"

Con la boca abierta Lily miró a Gustavo quien ahora parecía un adolescente esperando la respuesta de la niña que le gustaba...

"Gustavo .. a qué viene esa pregunta?? Tanta lastima me tienes??"..

Lily lo miró con ojos llorosos mientras trataba de contener los sollozos (falsos por supuesto)...

"Quiero... Quiero... solo me ha nacido preguntarte, no quiero, no puedo dejarte sufriendo, dime qué aceptas ser mi novia por favor."

Le dijo tomandola de la mano.

"Ay y ahora en que me metí" .

Pensó Lily mientras veía la carita consternada de Gustavo.

"Creo que me pase de lastima con Él o todavía es inocente para estar en este ramo, ahora como lo soluciono??"...

"Lily!! Acepta ser la novia de Gustavo!!".

Gritaron felizmente Marina y Karina quienes entraban a la casa tomadas de ambos brazos de Mario.

Karina se dirigía a la recamara nupcial dónde Mario le daría su regalo... Y uno que otro orgasmo...

Mario al ver la escena solo pudo apretar más fuerte a Karina quien pensó que la deseaba.

Lily por un momento vio los ojos ardientes de Mario y se olvidó de todo, porque lograba ponerla tan nerviosa?

By Liliana Situ

4 Ojos color miel.

"Mario... Ahhhhh... Huumm.. Si... Aaaahh... Mario. Dios mío ... Mario..."

Acostada en medio de la hermosa cama, Karina sentía un inmeso placer mientras que Mario exploraba con su lengua y dedos su zona intima.

Abrió los ojos y miró la espalda perfecta de Mario quien aún seguía en Boxers.

Su cabello estaba un poco despeinado y su aliento caliente aumentaba el placer, su cara era tan atractiva y sus ojos abiertos la miraban fijamente.

Karina acariciaba su cabeza y revolvia su cabello atrayendolo más a ella, quería que este momento y cuando le hiciera el amor durara para siempre.

Mario era simplemente un delicioso semental, ardiente y con mucha experiencia.

Las manos de Mario subieron lentamente acariciándo el cuerpo medio desnudo de Karina hasta llegar a sus pechos los cuales con fuerza y pasión amasaba y apretaba para placer de Karina, quien no se había molestado en quitarse el diminuto vestido que llevaba puesto ni la tacones altos....

"Aaaahh!!!".

Volvió a gemir Karina pues entre la vista que disfrutaba de este magnífico hombre ofreciéndole sexo oral, (quién por cierto era un MASTER en toda la extensión de la palabras y con mayúsculas) y el placer que sentía, estaba en el paraíso.

""Marrrriooo... Aahhh!!... Dios mío!!!...."

Fue lo poco que alcanzó a gritar Karina al tener el orgasmo más intenso de toda su vida.

La oleada de sensaciones le había parecido una dulce muerte que estaría gustosa de repetir todos los días de su vida, cada hora del día...

Mientras Mario recorría con sus labios sensuales y carnosos el cuerpo aún tembloroso y jadeante de Karina para poder ponerse encima de ella y penetrarla, unos ojos aparecieron en su mente...

Unos ojos miel que lo habían visto un par de segundos antes de apartarse de los suyos.

Esa mujer lo habia intrigado.

Había cerrado los ojos durante su baile y se había marchado (y en brazos de Gustavo) antes de que su show hubiera acabado, cosa que solo le habia pasado pocas veces y antes de convertirse en el más solicitado Escort...

Tampoco ayudaba la imagen de ella y Gustavo besándose apasionadamente ante los gritos de felicidad y complicidad de sus amigas y de las demás invitadas a la fiesta.

Un enojo que hacía años no sentía se apoderó de Él y sin poder soportar ver más como Gustavo atraía a Lily hasta el sillón y se ponía encima de ella sin dejar de besarla, cargó a Karina y subió las escaleras lo más rápido que pudo a la habitación nupcial.

En esa cama no estaba dándole placer a Karina, en su mente estaba poseyendo a Lily...

con Karina quería satisfacer su deseo irrefrenable.

Un deseo que lo quemaba, el deseo de poseer lo que no podía en ese momento.

Un deseo de demostrarle a esa intrigante mujer que era mil veces mejor en la cama y en cualquier ámbito que Gustavo o cualquiera sus compañeros.

Mario simplemente era lo mejor de lo mejor y su orgullo había sido herido sin querer por "La novia de Gustavo".

De solo pensarlo la idea lo enojo aún más!!

Había escuchado perfectamente como Gustavo, como si fuera un adolescente le había hecho está declaración a una Lily sorprendida.

Había visto como sin esperar su respuesta Gustavo le había tomado la cabeza entre sus manos y la había besado sin que Lily se opusiera y después.....

"Mario, está todo bien??"

Preguntó Karina mientras que Mario se había quedado un segundo en silencio y sin moverse...

"Perdona encanto, tenía miedo de hacerte daño, estás lista??"...

Y con una fuerte embestida Mario penetró a una ansiosa Karina quien gimió de felicidad bajo su tonificado cuerpo y con sus piernas lo abrazó, mientras sus manos le arañaban la espalda.

Mario estaba muy bien dotado, sus ritmo era cadencioso mientras embestia más rápido y con fuerza a Karina.

Hizo gala de todas las posiciones que sabía, se tomó su tiempo para complacer a Karina quien por segunda y tercera vez llegó al orgasmo y un poco después Mario también lo alcanzó.

Se sentía muy satisfecho al ver a Karina agitada agotada, feliz y muy complacida.

"Eres un Dios del sexo."

"Lo crees encanto?"

"Por supuesto!"

"Ha sido el mejor sexo de toda mi vida!"

"Gracias encanto, ha sido un placer haberte dejado satisfecha."

"Satisfecha se queda corto!! Como podré vivir sin ti?"

"Vivirás encanto y ahora te toca a ti entrenar a tu futuro esposo para que te dé placer."

"Julián es entusiasta pero jamás estará a tu altura... Puedo volver a repetir está experiencia?"

"No encanto, lo sabías con anticipación, soy tu despedida y ni porque te vuelvas a casar tendré sexo contigo otra vez, recuerdas nuestro acuerdo?"...

"Lo recuerdo Mario, pero es que eres increíble..."

"Lo sé encanto, lo sé..."

Y sin más se levantó de la cama, se quitó el condón usado que arrojó a la basura y se dispuso a entrar a la regadera.

Mientras Karina se arreglaba el vestido y máquillaje antes de salir de la habitación y seguir divirtiéndose en la fiesta hasta bien entrada la mañana hecho un último vistazo al cuerpo de ese monumento de hombre y de nuevo otra oleada de placer le recorrió el cuerpo.

Si por ella fuera se hubiera metido a bañar con Él para tallarle todo el cuerpo a conciencia, deteniendose durante mucho tiempo en una enorme parte en específico....

"De verdad que lo que cuentan de ti no son exageraciones sino toda la verdad.... Y hasta se quedan cortas las anécdotas... lástima que no pueda repetirla..." Susurró Karina.

Cerrando la puerta se dispuso a bajar las escaleras mientras Mario en el baño cerraba los ojos pensando en otros ojos...

Se habrá acostado con Él?....

***********By Liliana Situ**********

5 Burbujas de Jabón.

Mientras Mario terminaba de darse una reparadora ducha, una delicada mano de mujer abría con cuidado la puerta y la volvía a cerrar sin hacer ruido.

La hermosa mujer se quitó los tacones rojos y los dejó al lado de la puerta.

La habitación olía a sexo, mezclado con un poco de sudor, loción de Mario y perfume y cosméticos de Karina.

La cama deshecha era el indicador de que Mario había cumplido con excelencia su trabajo.

Sentándose en una orilla de la cama, esta hermosa mujer cruzó la pierna y bebió un poco de vino tinto de su copa.

Esperaba que Mario terminará de bañarse y arreglarse para hablar con Él.

Solo 4 de las invitadas habían llegado a un acuerdo economico con sus Escorts y habían desaparecido en alguna de las recamaras preparadas para la ocasión y estaban disfrutando mucho de los servicios de sus chicos.

Las invitadas restantes disfrutaban bailando, riendo, conversando, besándose con sus Escorts, bebiendo y comiendo, la fiesta era un rotundo éxito.

Cuando Karina por fin bajó, algunas invitadas la rodearon emocionadas para que les contará que tal había sido su experiencia con el bizcocho de

Mario.....

Algo aburrida, la hermosa mujer caminó por la habitación nupcial y estaba viendo lo que habia en una mesa alargada cuando Mario la abrazó por atrás y le susurró al oído...

"Debo decir que esperaba tu visita, tan ansiosa estabas por saber si había complacido a tu amiga?".

Después de decir esto Mario soltó a la hermosa mujer y la volteó para verle el rostro y darle un beso en la mejilla.

"No, se que quedó más que satisfecha con tus servicios Bombón, solo quería agradecerte el dulce gesto que tuviste con mi pequeña amiga, Lily, ella había estado un poco deprimida por su reciente divorcio."

"Sabes muy bien que me gusta dar un servicio de excelencia a mis clientas, por eso tú y yo somos socios Marina."

"Por cierto te ves hermosa está noche".

"Gracias bombón, tu estás muy guapo como siempre, me encanta tu nueva loción."

"Dime de quien fue la idea?"

"Tuya o de Gustavo?"

"Gustavo? Porque lo mencionas?"

"Bombón, me refiero al casi telenovelesco momento cuando Gustavo le pidió ser su novia a Lily hace un rato, ese beso fue muy romántico!"

"Lily se veía encantada y yo igual."

Mario casi se había olvidado de lo que había visto antes de tener sexo con Karina y ahora Marina venía y se lo recordaba...

Frustrado se dió la vuelta para no ver a Marina y se acercó a la ventana para ver el jardín y entonces la vió.

Lily caminaba por el césped, descalza y tomada del brazo de Gustavo quien la veía con dulzura mientras ella como una niña pequeña soplaba burbujas de jabón.

"Mírala, hacia tiempo que no la veía sonreir así, tus chicos realmente ofrecen el mejor servicio, casi le creo sus atenciones de novio adolescente".

Le dijo Marina cuando se acercó a la ventana y vio a la sonriente Lily.

"Por cierto tu colección de juguetes sexuales crece sin control, de verdad alguna vez haz tenido que usarlos?"

"Solo en una que otra ocasión, es un plus de dinero."

"Huuumm... Mario el Empresario, por eso te quiero, porque tú si piensas con la cabeza de arriba, no con la de abajo."

"Si ya estás listo baja y disfruta de la fiesta de acuerdo?".

"Lo haré, gracias."

Le dijo Mario mientras veía como Marina volvía a ponerse sus zapatos, tomaba su copa de vino y cerraba delicadamente la puerta.

Volvió a mirar por la ventana y aún seguían ahí, Gustavo acariciaba el brazo de Lily mientras ella seguía soplando burbujas de jabón y riendo, su risa le incomodaba porque sabía que Él no la provocaba.

Quería bajar y hablar muy seriamente con Gustavo, quería saber si la había complacido en la cama, si había gritado su nombre mientras la penetraba y si había logrado darle un orgasmo...

Esta idea lo sorprendió....

"Porque estoy molesto?"

"Ella no es nadie para mí y aún así ha conseguido enfadarme."

"Lily...es un bonito nombre, corto pero bonito"

Meditaba Mario quien cerraba la puerta y bajaba las escaleras.

Marina y Karina platicaban amenamente y al ver a Mario le entregaron una copa de vino y le pidieron que degustara el banquete.

Se acercó a la mesa y se sirvió unos deliciosos entremeses y estaba por elegir un postre cuando la voz de Gustavo lo hizo voltear a su costado.

"Que tal va tu noche Mario?"

" Placentera?"

Preguntó Gustavo mientras tomaba otro diminuto plato para servirle un postre a Lily.

"Podría preguntarte lo mismo, cuánto le estás cobrando a tu clienta por la fantasía del novio adolescente?"

"Esta táctica tuya nunca la había visto y espero que sea costosa".

Le dijo Mario mientras lo veía con algo de recelo y disgusto.

"Ella sabe que solo es por esta noche, ella misma me lo pidió y no, no le he cobrado nada."

"Lily es muy dulce y la verdad me ha caído muy bien, es divertida, espontánea y no me ve solo como un pedazo de carne para satisfacerla, así que, por una noche ambos jugamos a los novios y somos felices".

"Que estupidez."

Pensó Mario quien quería borrar del mapa a Gustavo.

"Gustavo! Tienes mi postre?"

Una sonriente Lily preguntó detrás de Gustavo quien se volteó para verla.

"Lily,  Él es Mario, mi jefe y el mejor Escort, es toda una leyenda en este ámbito."

"Señor Mario, encantada de conocerlo."

Acto seguido le estrechó la mano a Mario sin verlo a los ojos, sabía que no soportaría su ardiente mirada...

"Lily, me disculpas un momento? Necesito ir al baño, ahora regreso preciosa."

"Claro! Te espero en el jardín mi amor."

A Mario se le quitaron las ganas de comer ante ésta escena y dejó su plato en la mesa, tomó del brazo a Lily y salió con ella al jardín.

"Sucede algo malo Señor Mario?

Preguntó Lily contrariada.

"A qué estás jugando Lily?"

"Perdón?"

"Te diviertes a costa de Gustavo?"

"No, claro que no Señor Mario."

"No sé de qué habla."

"Ya te llevo a la cama?"

"Porque le interesa Señor Mario?"

"Podrías contestarme por favor?"

"No, no me ha llevado, ni me llevará a la cama, porqué?"

"Le estoy haciendo perder dinero Señor Mario?"

"Porque si es así hablaré con Gustavo para fijar una cantidad por su servicio extra de fingir ser mi enamorado novio si eso le complace."

"Eso es cosa de Gustavo."

"Entonces que le preocupa Señor Mario lo que Él y yo hagamos?"

"Porque no me miras a los ojos?"

Lily se quedó con la boca medio  abierta pues no sabía que contestarle.

Mientras que Mario quería besarla, lo que iba en contra de sus reglas, pero Él era el jefe y podía romperlas.

Arrinconó al fondo del jardín a la asombrada Lily y la obligó a mirarlo.

Quería ver esos ojos color miel fijos en los suyos y en nadie más.

Sin pensarlo la abrazó, quería probar sus labios y sin decir nada la besó.

Lily sentía que estaba en sueño.

Mario la besaba ardientemente.

Ella había visto sus ojos y casi le parecían sinceros, pero Lily no creería nada, ni de Él ni de Gustavo.

"Quería hacer esto, en verdad necesitaba hacerlo."

Se repetía Mario mientras disfrutaba besar a Lily.

Sus manos comenzaron a acariciarla por encima del vestido y Lily emitía pequeños gemidos mientras también acariciaba el cuerpo de Mario haciendo que disfrutará aún más.

Después de algún tiempo, Mario dejó de besar a Lily y le acarició su hermoso rostro mientras la veia a los ojos.

Había sido uno de los pocos deliciosos besos que Mario habia robado.

"WOW Señor Mario, usted si que es un experto, casi creí que ese beso fuera genuino."

Pensó Lily mientras se calmaba y recuperaba su aliento.

"Dígame, esto es parte de su servicio o tendré que pagar algo extra?"

***********By Liliana Seytu**********

6 Patán.

A Mario no le importó lo que Lily le acababa de decir.

Se sentía orgulloso y triunfante de haber escuchado sus leves gemidos mientras la besaba.

Se sentía complacido de que en sus manos, está mujer que había logrado molestarlo, ahora estuviera jadeando y que su cuerpo que hasta hace un momento estaba tenso ahora estaba suave, relajado y algo excitado.

"Quisiera tomarme mi tiempo para hacerla gritar de placer y demostrarle que soy mejor que Gustavo."

Pensó Mario mientras volvía a besar a Lily apasionadamente.

Su lengua se enlazaba con la de Lily y las manos de ambos tenían vida propia.

Sus cuerpos excitados se pegaban cada vez más y el aire alrededor de ellos se calentaba cada vez más.

Fue inevitable para Lily hacer comparación entre el el beso de Gustavo y los besos de Mario.

Gustavo la había besado como si de verdad fuera su novia.

Fue un beso tierno y profundo, sin lengua obviamente, un beso que la había tomado por sorpresa y la había dejado vulnerable por un momento.

Momento que Gustavo aprovechó para llevarla al sillón y ponerse encima de ella para comenzar a excitarla con sus manos.

Pero a Lily le hubiera gustado que fuera Mario quien la estuviera acariciando.

Con los ojos cerrados se imaginaba como sería tener entre sus piernas a ese delicioso hombre y sentir como lentamente la penetraba primero con sus dedos y lengua para después cederle terreno a su miembro erecto.

Casi podía ver cómo Mario la penetraría lentamente para después moverse dentro de ella más y más rápido miéntras que ella gritaba su nombre y le arañaba la espalda disfrutando más y más del intenso placer.

La imágen de ella y Mario llegando al orgasmo juntos la despertó y cuando abrió los ojos vió los ojos verdes de Gustavo y ahí se acabó la fantasía.

Pero ahora era Mario en persona quien la besaba y acariciaba.

Y era justo como lo había imaginado.

Su beso era arrebatador, caliente, delicioso y la excitaba demasiado.

En un esfuerzo por controlarse Lily apartó sus labios de los de Mario y lo abrazó fuertemente...

Su corazón latía desordenadamente, se sentía caliente, ansiosa y deseosa, quería que esté hombre la llevará arriba y la hiciera suya de todas las formas posibles y en todos lados antes de acabar retozando desnudos en la cama....

Pero no.

No podía permitirse perder de nuevo el control en manos de un guapo hombre.

Ya una vez le había costado muy caro dejarse llevar, por eso respiró hondo y volvió a su actitud de vendedora inmune a encantos masculinos pero se sorprendió gratamente al sentir en su bajo vientre su enorme miembro duro.

"Te estás divirtiendo niño?"

Le preguntó Marina a Gustavo quien se arreglaba la corbata en el espejo del corredor fuera del baño.

Todos los Escorts que trabajaban con Mario usaban como uniforme traje sastre azul oscuro de tres piezas, camisa y corbata.

El traje los hacía verse gu', refinados y deseables...muy deseables.

Las clientas los veían como exquisitos chocolates envueltos elegantemente listos para lentamente ser degustados.

"La verdad si Marina, me he divertido jugando a ser el novio de tu amiga Lily, pero a pesar de mis esfuerzos no he logrado tentarla para que se acueste conmigo?"

"Crees que Mario me castigue por eso?"

"No niño, no te preocupes, yo hablaré con Mario y en cuanto a Lily..."

"Pensé que se relajaría contigo y disfrutaría de una buena sesión de sexo que le hace falta, pero veo que aún está a la defensiva."

"Van a su habitación Marina?"

Preguntó Gustavo quien veía a Ricardo abrazar por detrás a Marina.

"Si, Ricardo me ha estado esperando pacientemente en lo que yo atendía a las invitadas mientras Mario terminaba de darle su despedida a Karina."

"Quieres venir con nosotros Gustavo?"

"Me encantaría poder disfrutar de ambos."

"Una oferta irresistible, pero y tú amiga no se sentirá sola sin mi?".

"No lo creo, vi que Mario la llevaba al jardín, así que me parece que estas libre de ella por lo que resta de la fiesta."

"Mario se la llevó?"

"Adiós a mi comisión."

Dijo frustrado Gustavo.

"Jajaja no te preocupes niño!"

"Una invitada preguntó específicamente por ti después de que le diste ese beso de novela a Lily."

"Quiere que la atiendas personalmente mañana por la noche y ha accedido a pagar el doble de tu tarifa si actúas como lo hiciste con Lily."

"Así que no te preocupes y  compláceme."

"Quiero cumplir mi fantasía de tener a los dos más gu' Escorts de Mario dentro de mi."

"Eres insaciable Marina."

Le dijo Ricardo besándole la mejilla, mientras que Marina tomaba de la mano a Gustavo y los tres entraban a la habitación que Marina había preparado especialmente y a la que ella era la única que tenía acceso.

Ser socia de Mario le dejaba a Marina buenas ganancias, una creciente cartera de clientas y porque no?..

El placer de disfrutar de Ricardo, su Escort favorito quien la conocía mejor que nadie y ahora no quería quedarse con las ganas de probar al joven Gustavo, quien era uno de sus más recientes reclutados.

"Porque te fuiste antes de que terminara mi show?"

"No te gustó el baile que le hice a tu amiga?"

Le preguntó Mario a Lily cuando por fin pudo recuperar su aliento.

"No podía soportar ver tu cuerpo sobre Karina mientras clavabas tus ojos en mi."

"Por eso Gustavo me complació y me llevó a la casa."

"Entonces preferias estar con Gustavo?"

"Yo no dije eso Mario."

"Entonces porque te pidió ser su novia?"

"Eso nunca había pasado y menos lo había visto darle a una de sus clientas un beso así sin que hubiera un acuerdo monetario de por medio."

"Ah! Entonces eso es lo que te preocupaba cabrón, casi me olvido que estoy hablando con Mario el exitoso Empresario."

Pensó Lily mientras soltaba bruscamente a Mario y enojada caminaba hacia la casa.

"A dónde crees que vas?"

"Porque no me contestas?"

Agarrándole el brazo, Mario la alcanzó y volvió a presionar a Lily contra la pared mientras que con una mano Mario le sostenía con fuerza ambos brazos y se los colocaba sobre su cabeza.

Con una rodilla le separaba las  piernas a Lily para asi poder tener más contacto intimo con ella.

Con la otra mano le alzaba el vestido a la vez que decía en voz baja.

"Sabes que eres la única que ha querido marcharse de mi lado?"

"Eso me molesta y me excita."

"Estás provocándome?"

"Besame por favor, solo besame."

Fue la suplica que entre lágrimas y con voz baja y temblorosa Lily le hizo a Mario quien al escucharla se sintió mal.

"Discúlpame, no quería hacerte daño, no me gusta provocar el llanto en mis clientas a menos que sea de felicidad."

"Te he lastimado?"

"Suéltame si no vas a besarme y aléjate de mi patán!"

"Patán...?"

***********By Liliana Situ**********

7 No quiero vivir sin ti.

Una de las ventajas de haber sido la última en llegar, es que el carro de Lily podía salir fácilmente del patio destinado como estacionamiento para la fiesta.

Sin pensarlo dos veces, abrió la puerta del conductor, arrancó y activó el dispositivo para abrir el enorme portón.

La casa de la fiesta estaba ubicada en el barrio más seguro así que no habia valets ni guardias.

Cuando Lily decidió que cabía su carro a través de  portón y de que nadie se acercaba, aceleró y el portón comenzó a cerrarse de nuevo.

La vía estaba oscura, no había ningún otro carro, las lágrimas en sus ojos le nublaban la vista y de repente el sonido de su celular la asustó tanto que hasta brincó de su asiento.

Dentro de la fiesta no se permitía tomar vídeo ni fotos por lo que se les pidió que los dejarán dentro del coche.

"Lily!"

"Que pasó?"

"A dónde vas?"

"Voy a la casita Karina, no regresare a tu fiesta de despedida, perdóname, no puedo... No puedo!"

"Lily..."

Karina del otro lado escuchaba a su amiga llorar desconsoladamente, parecía que solo había dejado el celular a un lado para seguir manejando.

Karina con el celular aún en la oreja veía a Mario que estaba frente a ella adolorido, asombrado y arrepentido.

Mario abía querido demostrar su superioridad con ella, había querido reafirmar su ego de hombre irresistible y demostrarle que nadie debía ignorarlo.

Pero solo había logrado que Lily lo golpeara en la entrepierna con su rodilla y con un movimiento de Krav Maga lo derribara en el suelo.

Nunca había experimentado eso.

Lily fue la primera en desafiarlo desde que se consolidó como el Escort número uno de todo el país.

Las mujeres hacían fila por acercarse a Él y tenía montones de invitaciones a eventos donde Él era la estrella principal y ninguna mujer, ni una sola  vez, se había marchado antes de que terminara su show.

Por eso se sintío ofendido cuando Lily se marchó cuando Él estaba empezando su espectáculo.

Los besos de Lily habían sido deliciosos y su cuerpo le parecía irresistible, como si probará a una virgen deseosa de que la hiciera suya pero sus lágrimas lo habían entristecido, porque había llorado?

El 99% de las mujeres con las que Mario había tenido sexo le habían pedido que las "sometiera" al estilo película 50 sombras de Grey.

Casi todas querían vivir esa fantasía de ser presionadas contra la pared y controladas por el hombre y que las guiara en la senda del placer, pero al parecer Lily había sido ese 1% que no compartía esas fantasías con las demás.

Con una copa en la mano, Mario bebía angustiado y no pudo soportarlo más, tenía que hacer algo.

Le pidió, casi le tocó a Karina que le dijera a dónde se dirigía Lily, tenía que hablar con ella, pedirle disculpas, demostrarle que no era el "PATAN" machista insensible que ella pensaba que era.

Karina no podía negarle nada Mario y le mandó la ubicación a su celular.

"Estás segura que ella va ir a allí."

"Que extraño es todo esto."

"Estoy segura, ella lo llama "La casita", ahí la encontrarás, te recomiendo que lleves una lámpara, tengas cuidado al caminar y por favor no hagas llorar más a mi amiga no sabes cuánto ha sufrido este año...

"Algo importante que deba saber?"

"Si.... Pero es personal... No sé.."

"Karina, debo saber cómo actuar frente a ella, te das cuenta que no se porque la lastimé?"

"Debo saber!"

Lily se habia detenido un momento al lado del camino, no podía seguro manejando mientras lloraba.

Su recuerdo era doloroso, pero era un dolor aceptable si se comparaba con lo que le habia hecho su ex...ese bastardo...

Fue un alivio que muriera y no por la mano de Lily, si no de una golpiza bien merecida, eso casi le había parecido justicia y karma a Lily.

Exhaló y pudo ver vapor saliendo de su boca, hasta ese momento se dió cuenta de que no traía abrigo, volvió a meterse al auto, lo encendió y se dirigió a la "casita."

El sol brillaba intensamente sobre la cabeza de una hermosa niña pequeña que llevaba vestido de flores rosas, traía unas sandalias blancas y estaba peinada con dos trenzas.

Columba, la mujer de mediana edad que la veía sonreía emocionada de ver de nuevo a su nieta después de dos años de haber estado separadas.

La pequeña Lily se quedaría a vivir con su amable abuela Columba a partir de ese momento y ambas serían felices hasta que abuela falleció cuando Lily tenía solo diecisiete años.

Su muerte la devastó emocionalmente, pero en sueños su amable Abuelita la consoló y le afirmó que siempre estaría cuidandola y guiandola y que la honrara siendo feliz.

Lily a partir de esa noche jamás volvió a llorar hasta que su ex le dio la segunda experiencia más traumática de su vida y ahí fue cuando decidió que debía aprender a defenderse por ella misma.

Por eso había tomado clases de Krav Maga con diligencia y se había hecho máster también, en esto.

"Mami, mami, no quiero vivir sin ti!!"

"Mami, quiero estar contigo, por favor llévame contigo."

Entre sueños Lily sollozaba mientras tiritaba de frío recargada en una pared del mauseleo de la Señora Columba.

Una manta la tapó y unos fuertes brazos la cargaron.

Parecía otra Lily.

Su maquillaje arruinado por el llanto, pálida, demacrada y ojerosa, sus labios repetían la misma frase una y otra vez.

"Quédate conmigo, te protegeré."

Una ronca voz le susurró al momento de dejarla en el asiento trasero de una lujosa y cómoda SUV.

"No tendrás que volver a defenderte, nadie más te lastimara pequeña Lily"

Lily se sintió segura por primera vez en ese maldito año, un año que la habia marcado para siempre, un año que le gustaría que se borrará de su mente, un año casi de muerte

En los brazos de Mario, Lily se acurrucaba como una niña con su papá, ahora Mario veía y sentía porque Gustavo se mostró protector con ella.

Lily había dejado de temblar por el frío y abrazó con más fuerza a Mario.

"Papá, porque me abandonaste?"

"Es que no querías a tu pequeña Lily ya?"

Mario no contestó a la pregunta que hizo entre sueños Lily, pero si le besó la frente y con cuidado limpió su rostro con un pañuelo.

Sin maquillaje parecía apenas de 20 años, linda, fuerte por fuera pero frágil pero dentro, tal vez un poco más destruida que Él,  pero tenía fe de que le ayudaría en lo que fuera posible.

"Duerme pequeña Lily, te prometo que a partir de mañana serás feliz".

"Mario... Tus besos saben dulce."

Una sonrisa genuina apareció en la boca de Mario y de decidió, ella sería la última.

***********By Liliana Situ***********

8 El trío.

Recargada desnuda en el pecho de Ricardo, Marina gemía de placer mientras que la lengua de Gustavo recorría su zona íntima.

"Sabes muy dulce."

"Sii... Hum... Gustavo... Sigue....más...más... Ya casi...ya casi...."

Ricardo ahogó sus gemidos besandola a la vez que masajeaba sus senos para hacer que tuviera un orgasmo más intenso.

"Quiero estar dentro de ti nena, te deseo ya."

Dijo Ricardo mientras metía su lengua en la oreja de Marina para excitarla aún más.

"Aaahhh... Aaahhh!!  Gustavo...  Mmhhh...  Mmmhh..... Aaahhh!!.."

Con un gritó liberador Marina tuvo el primer orgasmo de la noche.

Sin esperar más Gustavo se levantó y la vista era esplendida.

Marina tenía un cuerpo firme, suave, piel blanca inmaculada, además era refinada, desinhibida y buena amante.

Ricardo la giró y Marina con elegancia se inclinó sobre Él y metió en su boca su miembro erecto para placer de Ricardo.

"Nos complaceras a ambos al mismo tiempo nena?"

Le preguntó Ricardo mientras enredaba sus dedos en el cabello sedoso de Marina.

"Por supuesto que si."

"Preparate nena para hacer un trío."

Marina lentamente se puso encima de  Ricardo y deslizó su miembro firme dentro de ella mientras lo miraba fijamente a los ojos, Gustavo que estaba detrás le acariciaba la espalda.

"Mmmhh Nena, eres deliciosa..."

Dijo Ricardo cuándo su miembro quedó dentro de ella completamente, Gustavo gentilmente la penetró por detrás.

Por un momento se quedaron quietos jadeando y después ambos comenzaron a embestirla sin piedad, mientras Marina se dejaba llevar por el tremendo placer que ambos le ofrecían.

Jadeaban y gemían los tres, sus cuerpos excitados y sudorosos se movían armoniosamente.

Marina estaba en la gloria.

En el momento que Marina conoció a Ricardo en una fiesta se enamoró  perdidamente de Él.

Ella le entregó esa misma noche su virginidad y Ricardo le prometió amarla solo a ella.

Ricardo y Marina eran una pareja desinhibida, ardiente, y audaz que gustaban de probar todas las posiciones posibles, juguetes y fantasías sexuales.

Esta noche, Marina había cumplido su fantasía de hacer el amor con dos hombres a las vez.

"Te amo... Aaahh!! Te amo demasiado Marina..."

"Ricardo... Mmhhh.. por dios..... Mmmhhh..."

"Gustavo... Que delicia....más por... Favor....."

"Marina....mmmhhh...  Aaahh..."

Gustavo la abrazó fuertemente al llegar al éxtasis y su cuerpo tembló ante el placer que sentía.

A pesar de haber utilizado un retardante, la experiencia fue muy excitante para el joven Gustavo quien besó la espalda y cuello de Marina y con cuidado salió de ella.

Se dirigió al baño pues quería ducharse, cambiarse y bajar a relajarse en la fiesta.

Ricardo cambió de posición a Marina y seguía besandola sin control.

Gustavo terminó de arreglarse y cuando bajaba las escaleras, las candentes imágenes de está experiencia pasaron por su mente.

Definitivamente repetiría esta experiencia inolvidable con alguien más.

Ricardo cargó a Marina y así profundizó su penetración.

Esta era la posición que más les gustaba a ambos, pues las sensaciones eran más fuertes.

Marina gemía y besaba a Ricardo quien siempre la complacía inmensamente.

"Sigue.. más... Ricardo..."

Marina agitada casi no podía hablar.

"Te amo Marina... si.. si... Aaahhh!!..."

Marina tuvo su segundo orgasmo y Ricardo terminó un segundo después que ella, ambos se besaron apasionadamente jadeando y gimiendo satisfechos.

"Quieres bañarte o vamos por la segunda ronda".

"Podemos hacer ambas ambos mi amor."

"Eres insaciable nena."

Juntos se dirigieron al baño para sumergirse en el jacuzzi y tener una segunda ronda de sexo desenfrenado.

Karina se acercó a Gustavo y preguntó.

"Estabas con Marina y Ricardo?"

"Si, ellos aún siguen arriba"

"Lo sé, ellos se aman y disfrutan mutuamente."

"Mario aún sigue con Lily?

"Ay Gustavo, ven tengo que hablar contigo un poco"...

Marina, Karina y Lily se conocían desde pequeñas.

Habían sido vecinas hasta la adolescencia cuando Marina y Lily se mudaron de casas.

Las tres eran inseparables, pero al ser Lily la más pequeña, Marina y Karina la protegían aún más.

Las tres habían experimentado juntas pijamadas, cumpleaños, sus primeros besos, sus primeros novios, la secundaria y hasta el fallecimiento de seres queridos.

"El trío" así les llamaban todos en su barrio y eran muy populares e inseparables.

Si veían a una, era seguro que estaban las otras dos con ella.

Cuando Marina rompió con su primer novio, Karina y Lily la consolaron.

Cuando Karina falló un examen importante, Marina y Lily la consolaron.

Cuando la abuela de Lily falleció, Marina y Karina asistieron al funeral y consolaron a Lily.

Cuando el hermano de Marina fue asesinado, Karina le pidió a uno de sus novios que averiguara donde estaba el bastardo ese y Lily fue el conejillo de indias en el plan.

Cuando lo atraparon fueron las tres quienes lo mataron y así vengaron al hermano de Marina.

Ni la distancia ni las adversidades había podido separarlas.

Por eso había sido más doloroso para ellas lo que le había pasado a Lily.

Porque a pesar cuidarla y quererla como una hermanita pequeña no habían notado el abuso por parte de su ex hasta esa terrible noche cuando casi se derrumban al ver a Lily en esa cama de Hospital entubada al borde la muerte.

Gracias al novio de Karina, un comandante poderoso en la ciudad, habían logrado encarcelar al bastardo y dentro le habían propinado tal golpiza que jamás volvió a abrir los ojos, para satisfacción de Marina y Karina.

Lily había sufrido lo suficiente.

Dentro de una camioneta SUV, Lily abría lentamente los ojos al sentir calor y miro a su alrededor.

Lo último que recordaba era que había llegado a la "casita" y había orado para ir con su fallecida abuela.

Poco a poco se incorporó y vió al magnífico hombre que dormitaba su lado.

Era tan excelsamente guapo.

Con suavidad, Lily acarició con sus dedos sus labios, cejas y mejillas.

Tenía unos rasgos fuertes y varoniles pero su piel era demasiado suave.

Solo tenía puesta su que dejaba ver si cuerpo marcado y su pantalón dejaba entrever sus piernas marcadas, se veía muy sensual.

No pudo resistirse y acarició delicadamente su abdomen marcado, sus brazos pero sobretodo sus manos.

Besó sus manos con ternura y le coloco la manta en su espalda, pues notó que Mario tenía algo de frío.

"Eres un Adonis, tan guapo y veniste por mi, gracias por no ser un completo patán."

Dijo en su mente Lily mientras volvía a acurrucarse en sus brazos.

Mario sintió el movimiento de Lily y parpadeó para abrir los ojos.

Lily lo vió a los ojos y arrodillada en el asiento murmuró en voz baja y muy arrepentida.

"Mario, disculpame, no debí haber reaccionado, no quería hacerte daño, perdóname por favor."

"Fui yo quien te hizo daño pequeña Lily, deberías perdonarme tú a mi."

"Gracias por venir...Karina te dijo donde estaba?"

"Si, ella fue la que me dijo dónde encontrarte."

"Debo verme terrible, lo lamento Mario."

"No es así, te ves hermosa, tu quieres regresar a la casa?"

"La verdad no, quiero quedarme contigo..."

Lily bajó la mirada avergonzada por lo había dicho, pero eso lo que realmente quería.

"Puedo llevarte a tu casa?"

"Pero y mi carro Mario?"

"No te preocupes, pediré a alguien de mi staff que lo recoja, tengo tus llaves, las habías dejado en el suelo..."

"Gracias Mario, eres demasiado atento y lindo."

"De acuerdo,  pequeña Lily, siéntate en el asiento delantero y guíame."

"Ok"

Dijo Lily con una enorme sonrisa y abrazó amorosamente a Mario antes de que Él abriera la puerta para poder posicionarse en el lugar del conductor.

"Te queda bien el apodo de pequeña Lily, pareces una niña, impulsiva, dulce y fragil aunque por fuera demuestres ser dura."

Se dijo a si mismo Mario quien esperaba que Lily descendiera de la camioneta para poder sentarse adelante.

Pero lo que lo vio lo hizo reír.

Sin esperar,  Lily como niña pequeña, saltó sobre los asientos y suavemente se sentó en el asiento del copiloto y se abrochó el cinturón!

"Listo vámonos!"

"Eres una traviesa pequeña Lily!"

***********By Liliana Situ**********

9 sofia

Sofía rendida y extasiada descansaba acostada en brazos de Marcos, su Escort en esta fiesta.

Hasta hace unas horas, Sofía creía firmemente que tener sexo era la cosa más desagradable, sin chiste, egoísta y machista, pues solo el hombre disfrutaba de ese acto.

La pobre experiencia de Sofía se limitaba a haber dado sexo oral a su primer novio y a una penetración a medias a un idiota que borracho, le había hecho juramentos de amor y casamiento para que accediera a tener medio sexo con ella.

Y había acabado con una pierna empapada del semen de ese idiota, frustrada y enojada.

Se había sentido manipulada y humillada por lo que decidió jamás volver a repetir esas experiencias.

Pero en manos, boca y lengua...

Esa bien entrenada lengua de Marcos había descubierto lo que era el placer, los orgasmos múltiples, los juegos previos y durante el sexo.

Había descubierto su cuerpo, su sensualidad y había disfrutado tanto del cuerpo extraordinariamente firme y fuerte de Marcos.

Todos los Escorts que trabajaban con Mario eran amantes soberbios,  dedicados y siempre buscaban complacer a sus clientas.

Sofía había visto la romántica declaración de Gustavo hacia Lily y el beso de enamorados.

Y eso le había pedido a Marcos que hiciera, era una fantasía de ella.

Pero Marcos había hecho mucho más que eso.

Después de arrodillarse y pedirle que fuera su novia le besó la mano y después lentamente fue subiendo por su brazo, por su cuello hasta llegar a su oreja donde su lengua la había puesto la piel de gallina y caliente todo el cuerpo.

Marcos la abrazó por atrás y le mostró la mercancía que estaba hermosamente acomodada en una  mesa especial para obtener el mayor placer posible en esa ocasión especial.

Consoladores, retardadores, lubricantes, afrodisíacos, todo nuevo y estaba a la disposición de Sofía.

Sofía dudó un momento pero se decidió por un afrodisíaco.

Marcos supo que sería una noche inolvidable y pronto sabría cuánto.

Sofía tomó un poco y se desinhibió completamente.

Marcos lentamente la desnudó y recostó suavemente en la tibia cama.

Cómo si fueran verdaderos novios, comenzó con besitos tiernos en sus mejillas, cuello y labios.

Más intensamente recorrió sus senos firmes y disfrutó de sus pezones duros con su boca y manos.

Sofía gemía y se agitaba cada vez más mientras Marcos bajaba hasta estar  entre sus piernas, las cuales con gran delicadeza separó para poder darle un orgasmo con su boca.

"Marcos.....aaahhh..... Mmmhh... Mmmhh.... Aaahh...."

Gemía Sofía mientras Marcos la exploraba a conciencia....

Los dedos inexpertos de Sofía se enredaron en el pelo de Marcos para tratar de buscar alivio.

Con una oleada de calor y eletricidad que le recorrió todo el cuerpo Sofía tuvo el primer orgasmo de su vida.

Temblorosa y agitada solo podía ver cómo Marcos se ponia encima de ella y poco a poco se introducía en ella.

Su miembro era enorme, duro y caliente.

Podía sentirlo pulsar dentro de ella.

Y con una embestida Marcos la penetró completamente.

"Aaahh!!.... Marcos....."

Las manos de Sofía arañaron un poco el pecho de Marcos ante la penetración.

"Sofía...estás tan estrecha.....aahhh... "

"Eres una delicia....."

"Marcos.... Por favor...  Más....."

"Más...?"

"Ni siquiera he comenzado pequeña Sofy, estás lista?"

"Si Marcos."

Marcos comenzó lentamente a moverse  dentro de ella, como acariciándola.

La veia fijamente a los ojos en la posición de misionero.

Besaba sus labios y le acariciaba un seno.

De pronto aumentó su ritmo y Sofía se sintió desfallecer.

Nunca imaginó que sería tan placentero y gracias al afrodisíaco ahora sentía más y más placer.

Marcos se sorprendió al ver sangre en su miembro cuando lo sacó para poder cambiar de posición a pedido de Sofía.

"Pequeña Sofy, soy el primero de tu vida?"

"Siii...."

Dijo apenada Sofia mientras le daba la espalda pues creía que se iba a burlar de ella.

Marcos se acercó y la abrazó.

"Gracias pequeña Sofy por darme tu virginidad, jamás había tenido una experiencia así."

"Nunca te había tocado clientas vírgenes?"

"Para serte sincero no, mis clientas ya tenían algo de experiencia, tu eres mi primera virgen."

"Y tú me haz dado mis primeros orgasmos, tampoco nunca había tenido ninguno."

"Gracias! Ahora que posición quieres probar pequeña?"

"Podría estar encima de ti?

"Por supuesto!"

"Puedo guiarte después a otras más deliciosas posiciones."

"Si... Mmmhh... Aaahhh.... Dios, te siento enorme dentro de mi..."

Marcos se había sorprendido de como la tímida Sofía se había transformado en una chica atrevida y deseosa.

Cuando el sol los despertó a ambos, compartieron sin prisa una ducha besandose y acariciandose y se vistieron con ropa nueva.

"Podré volver a verte?"

"Claro que sí pequeña, solo llámame, está es mi tarjeta."

Y con un beso Marcos salió de la habitación.

Sofía bajó las escaleras con una sonrisa de oreja a oreja sintiendose plena y satisfecha.

"Veo que te la pasaste muy bien con Marcos Sofía, dime fue de tu agrado?"

"Mucho Marina, gracias por haberme asignado a Marcos."

"Te lo merecías."

"Y en cuanto a ese idiota, no te preocupes, ya lo ha despedido tu padre, así que nunca lo volverás a ver."

"Gracias Marina, eres una verdadera amiga!"

"Debiste haberme contado antes y tanto tu padre como yo te hubiéramos protegido más..."

"Tienes la tarjeta de Marcos?"

"Si...pero dime, Gustavo está disponible para el siguiente viernes?"

"Eres una traviesa Sofía!"

"Claro que sí, no creo que haya ningún problema en agendarte con Gustavo."

"Crees que pueda...amm...ser su novia de verdad y no por trabajo?"

Dijo tímidamente Sofía.

"Sofía sabes bien los términos de los Escorts, pero eso no depende de mí sino de Mario y Gustavo."

"Habla con Él y me avisas."

"Gracias Marina".

"Tal vez deba pedirle a Lily y Gustavo que vuelvan a repetir su acto para así atraer a más clientas."

"Veo que esa fantasía también les gusta, pensé que era trillada."

Dijo Marina mientras tomaba de la mano a Ricardo.

"Jamás pasarán de moda los clásicos nena, por eso estoy esperanzado en que me aceptes pronto."

"Y yo te haré tu baile de despedida de soltera porque ni en sueños dejaré que Mario te haga uno de sus shows y MENOS que te dé la despedida, eres mía."

"Y tú eres mío amor, siempre seré tuya y tú mío y de nadie más."

"Te parece fijar la fecha para dentro de una año?"

"Quiero tomarme un año sabático"

"Tus deseos son mis ordenes nena".

"Empezaré a entrenar a mi reemplazo."

Dijeron ambos al mismo tiempo y se rieron alegremente.

Gustavo veía a una niña que se acercaba a Él y le pedía su tarjeta.

Gustavo sabía que solo las clientas interesadas pedirían tarjetas al Escort de su agrado.

"Gustavo, puedo agendar contigo la semana que entra?"

"Claro, solo recuérdame en qué fiesta te di mi tarjeta y ya, vale?"

"Gustavo...de verdad no te acuerdas de mí..."

"Mmmm?..... Te conocía de antes?"

"Si...y no.... Espero que puedas recordarme más adelante, me voy, gracias y hasta pronto!"

Y dejando a Gustavo confundido, Sofía abordó el auto de lujo que la esperaba.

Al llegar a su casa, Sofía se recostó en la cama y repaso en su mente todo lo que había hecho con Marcos, encima de Marcos, abajo de Marcos, Marcos....

Pero había encontrado sin querer a Gustavo en esa fiesta.

Lo habia reconocido en el momento en que lo vió haciendo la escena romántica con esa chica.

"Le habrá pedido su tarjeta?"

Pensando esto marcó un número y  usando alguien contestó ella dijo...

"Averigua quien es la chica con la que Marina emparejó a mi Gustavo y gracias Mamá por esa fiesta, disfruté como nunca en la vida."

"Si Mamá es Él, estoy segura!"

"Podrías no decirle a Papá por favor Mamá?"

"Sabes que a Él no le gustaba para nada Gustavo."

"Gracias mami eres la mejor!"

Colgando el teléfono se dispuso a dormir pensando en los brazos y boca de Marcos....

*********By Liliana Situ************

10 El Chef Jorge.

André contestó su celular y escuchó a Mario.

"Empaca las cosas que dejé en la recámara nupcial, reúne a los chicos, que descansen y entrenen por la noche, yo iré mañana temprano."

André subía por la escalera mientras escuchaba a Mario y entraba a la habitación indicada.

"De acuerdo, por cierto Marina preguntó por ti, que le digo?"

"Dile que más tarde la llamo, tenemos que hacer cuentas pero eso puede esperar hasta mañana."

"De acuerdo, mañana temprano te esperamos para el entrenamiento."

"Ahí estaré."

Colgando Mario miró a la chica que alegremente sacaba una mano por la ventanilla del carro y disfrutaba de la vista.

"Ya casi llegamos! Mira mi casa es la de allá!"

Lily señaló una casita de una planta, totalmente blanca y con un jardín hermoso con pequeños árboles y flores, su pequeño paraíso.

Lily abrió la puerta e invitó a Mario a sentarse en uno de sus mullidos sillones y le pedía que esperara un segundo en lo que ella se cambiaba rápidamente de ropa.

Mario observaba su casa, bastante rústica para su gusto, pero cómoda y limpia, demasiado limpia.

"Quisieras algo de comer Mario"

"Puedo prepararte el desayuno o invitarte a desayunar a un buen restaurante".

Mario veía fotos de una niña con una sonrisa alegre abrazando siempre a señora de cabello negro.

"Mario?"

"Ah...ella es mi abuelita....."

"Pensé que era tu Mamá."

"No tengo padres..."

La camioneta se estacionó y Mario salió primero para abrirle la puerta a Lily y ayudarla a bajar de la camioneta.

El restaurante era de uno de los clientes de años de Lily y ella sabía que sus platillos eran una delicia.

Después de darles la mejor mesa, el dueño del restaurante saludó efusivamente a Lily.

"Pero jovencita, porque no me dijiste que vendrías?"

"Me hubieras dado tiempo para preparara tu pastel favorito!"

"Perdona Jorge por no avisarte, pero quería comer lo que cocinas, está mal?"

"Claro que no! Siempre eres bienvenida!"

"Tu y tu novio siempre serán bienvenidos"

"Aamm.. Jorge, el Señor Mario es solo un buen amigo mío y de Marina y decidí invitarlo a desayunar"

"Mucho gusto Señor Mario."

"Señor Jorge  Un gusto".

Dijeron ambos mientras se daban un apretón de manos algo incómodo porque Jorge apretó con demasiada fuerza la mano de Mario mientras lo veía directamente a los ojos.

"Ya vuelvo, yo mismo te atenderé jovencita."

"Gracias Jorge!"

Sentándose frente a Mario, Lily se disculpó por lo que Jorge dijo, pero Mario solo se rió y dijo que no tenía importancia.

Jorge los veía reír y comer muy a gusto en la mesa.

Lily era su vendedora favorita y la apreciaba bastante.... Tal vez demasiado.

Lily sabía que debido a su trato y amabilidad, e inluso en algunos casos coquetería se ganaría algunos admiradores que pensarían que Lily quería algo romántico con ellos y ese era el caso de Jorge.

Jorge, de 38 años, dueño y chef de este restaurante habia conocido a Lily cuando remodelada su antiguo local y Lily lo había dejado deslumbrado por su sonrisa y trato.

Jorge se había enamorado de ella y por eso siempre la invitaba a su restaurante y la mimaba.

Nunca la había dejado pagar nada en su restaurante.

Pensaba que poco a poco Lily se enamoraría de Él,  pero parecía que Lily solo lo veía como un cliente y amigo más.

La había buscado incansablemente y llamado a su celular cuando, por un tiempo dejó de ir a su restaurante sin avisar.

Su preocupación por ella fue tanta que no se podía concentrar y varias veces se quemó y cortó las manos mientras cocinaba, lo cual era muy raro para un chef experimentado como Él.

Cuando volvió a verla estaba increíblemente delgada, pálida y tenía un ojo morado.

Quería asesinar al hijo de puta que la había golpeado.

Pero cuando supo que ese estúpido había muerto en prisión se alegró tanto que invitó al trío a cenar grátis, pastel de chocolate incluido.

Jorge jamás perdía la esperanza pero ahora Lily venía acompañada de un hombre y ese hombre era mil veces más guapo que Él.

Además tenía mejor cuerpo y por lo que veía, era un destacado hombre de negocios.

Celoso, Jorge quería patear a Mario y sentarse a comer con Lily como siempre lo hacía cuando lo visitaba...

"Será su amante? Será su novio y no me lo quiso presentar?"

"Porque no yo Lily?"

Mortificado le pidió a su mesero estrella, también amigo de Lily que los atendiera, no soportaba más.

Quería clavarle todos sus cuchillos a Mario y con esa idea se fue fumar a su despacho, ya no quería ver a su Lily mientras otro hombre la hacía reír.

Lily era ajena al mal humor de Jorge a quien siempre habia visto como un buen amigo, pues Él no era de su tipo.

Veía claramente sus intenciones.

Por eso, ella siempre estaba en su papel de profesional con Él y sus demás clientes.

Seria un error enredarse con alguno de sus clientes y que se corriera la voz,  pues todos tratarían de llevársela a la cama.

"Negocios separados de mi vida privada."

Siempre se recordaba Lily, solo "él" había sido una excepción a la regla.... Y aunque no era un cliente, si afectó sus ventas...

"Maldito desgraciado, que bueno que sufriste lo mismo que me hiciste."

Pensaba Lily y con coraje clavó el tenedor en el pastel de vainilla que estaba comiendo.

Mario había visto como su mirada pasó de alegre a sería cuando Roldán, el mesero les trajo el postre y luego vio su mirada enojada cuando le clavaba el tenedor al pobre pastel.

"Y Jorge?.... Se habrá molestado porque vine con Mario?..."

"Aayy.... Tendré que hablar con Él más tarde y explicarle o se molestará conmigo y aún tenemos negocios pendientes..."

"Porque no mejor lo invité a otro restaurante?"

Era lo que Lily absorta pensaba, mientras absorta despedazaba el pastel en su plato.

"No te gusta el pastel Pequeña Lily?"

"Humm?"

"Ah perdona..es que estaba pensando en algo..."

"Pensé que era el único con ese problema"

"Problema?"

"Si, parece que tú también tienes problemas con tus clientes, Jorge se enceló porque estás comiendo conmigo"

"Aaahhh...."  suspiró Lily y cerró los ojos mientras con sus dedos se masajeaba la frente.

"Te pasa lo mismo que a mi Mario?"

"Todo el tiempo, mis clientas piensan que soy exclusivo de ellas y cuando me ven con alguna otra clienta..."

"Más de una se ha encelado por eso."

"Te entiendo perfectamente...más de lo que imaginas."

"También eres Escort Lily?"

"Jajajajajajja!!!"

Su risa fue tan franca y fuerte que hasta Jorge en su despacho en el segundo nivel la escuchó.

Jamás nadie le había hecho una pregunta tan graciosa y se preguntó si Marina no le había contado nada de ella.

"Que es tan gracioso traviesa Lily?"

"Nadie me había hecho tal halago y menos con mi físico..jajajja...gracias por alegrarme el día, la semana, el mes Jorge... Jajaja!"

Seguía riendo Lily y Jorge ya no aguantó más.

Tenía que hacer algo y se le ocurrió un plan, algo loco para Él pero no tenía nada que perder.

Haría lo que fuera para que Lily estuviera con Él.

No solamente la quería en su cama, la quería en su vida, quería ser su novio oficial, quería besarla en la boca y no solo en su mejilla.

Cómo de costumbre no le permitío pagar nada a Lily y observó como aquel Mario le abría la puerta como todo un caballero y ella feliz subía a su camioneta.

Se dió la vuelta y regreso a la cocina a supervisar el pedido que había encargado.

Mario manejó hasta la casa de Lily de nuevo y ambos entraron a su sala.

Lily le agradeció mil veces por haberla sacado de la casita.

"Porque le llamas "Casita" Lily?"

Preguntó curioso Mario cuando se acercaba a ella.

Lily se puso nerviosa al tenerlo cerca y recordar sus besos, pero también se enojó al recordar cómo la había sometido así que respiró y lo más normal que pudo habló.

"Cuando mi abuelita falleció, estaba destrozada, su mausoleo me recordaba una historia que ella me contaba de una pequeña casita de piedra y un duende..."

"Por eso nombre la casita a su mausoleo y hacia picnics ahí..."

"Ven acá".

Dijo Mario y la abrazó porque había visto que iba a ponerse a llorar.

Lily se calmó y acariciandole las manos lo vió a los ojos, esos ojos de fuego que aún la quemaban, ahora la veían con ternura... Mario...

"Puedo besarte Lily?"..

"Te lo había suplicado antes.."

"Perdona por lo que te hice... No sabía..."

"Te perdono si me besas."

El beso fue primero tierno, delicado, luego subió de intensidad.

La lengua de Mario se encontró con la de Lily y ambos comenzaron a besarse con más pasión, más rápido, más profundamente.

Mario la cargó y la llevó al sillón donde sin dejar de besarse se sentaron y comenzaron a acariciarse aceleradamente.

Mario tenía un control casi impecable  de si mismo, pero con Lily algo lo hacía que lo olvidara.

Deteniendose un momento, Lily se recostó en el pecho de Mario para poder respirar.

Temblaba y estaba muy excitada pero sabía que no eran nada y no quería ser una más de las conquistas de Mario.

"No puedo...quiero pero no puedo, perdóname Mario..."

Le dijo Lily e intentó bajarse de su regazo.

Mario la atrapó y la volvió a besar, está vez solo la abrazó para que no se fuera.

"Lily, se lo que piensas, no eres una más.."

"Sé que no me creerás ahora y menos después de.. bueno tu sabes...darle la despedida a tu amiga...pero no eres ni serás una más."

"Puedo iniciar contigo una relación?"

"De amigos si quieres primero para que me conozcas y después...tu decidirás si quieres algo más, pero amante no, no podría ser tu amante nadamás."

"Mario.. tú.. de verdad..quieres estar conmigo?"

"No estas jugando conmigo?"

"No."

"Soy muy sincero."

" Si no quisiera estar contigo nunca te habría ido a buscar ni estaría aquí contigo ahora."

"Gracias."

"Eso es un si o un no?  Mírame por favor."

"Es un sí.. ssii!!  Mil veces siii!"

Gritó Lily y abrazó con fuerza a Mario mientras lo besaba nuevamente.

Les costó mucho trabajo dejar de besarse y despedirse, ninguno quería separase del otro, pero desafortunadamente tenían aún que trabajar.

Por la noche, Lily escuchaba su música de K-pop favorita y bailaba emocionada en su sala.

Vestía una pijama algo grande y tarareaba una canción, cuando sonó el timbre.

Extrañada, Lily se asomó por la ventana y vió a Jorge con un pastel en la mano.

"Jorge! Que bueno verte! Iba hablarte mañana!"

"Lily, como no pudiste comer tu pastel te lo traje yo mismo, toma."

"Eres un amor Jorge! Por favor pasa y disculpa mis fachas."

"Tu siempre estás hermosa jovencita."

"Gracias! Que lindo! Eres mi ángel!"

"Quisiera ser tu novio y amante pero puedo empezar por angel."

Se dijo Jorge.

"Quieres un pedazo de pastel Jorge?"

"Si por favor!"

"Porque no te despediste de mi en tu Restaurante, estabas molesto?"

"Claro que no!"

"Respondía una llamada y no pude alcanzarte."

"Ahhh! Ok! Pensé que te habías molestado por haber llevado a Mario"

"Ese maldito nombre otra vez."

Pensó Jorge.

"Claro que no! Cómo crees? Somos amigos no?"

"Si! Eres mi mejor cliente y amigo."

"Nadamás?"

"Si, Jorge ya habíamos hablado de eso.....recuerdas?"

"Jorge...el ...pastel...que...que le pusiste?..."

"Oh, cuando estudias para ser chef aprendes a manipular toda clase de alimentos, desde los beneficos hasta los nocivos y alucinógenos, como ahora que el pastel tiene algo especial que yo mismo descubrí."

Lily se recostó en el sillón sintiendose adormecida y sin fuerzas, solo podía escuchar y ver a Jorge que se le acercaba.

"No te violaré ni golpearé,  no soy esa clase de basura,  pero si te iras conmigo a una de mis casas y hasta que me aceptes te daré el antídoto."

"Se que me escuchas, yo te he querido desde que te conocí y nadie más volverá a golpearte, ni a besarte jovencita, solo serás mía, te guste o no."

Y con una Lily que parecía muñeca de trapo en brazos, Jorge salió de la casa sin molestarse en cerrar ni apagar nada, simplemente subió a su carro con Lily en el asiento de atrás y  se fue.

La vecina de Lily había visto todo y llamó a la policía de inmediato y también llamó a Marina.

"Señorita Marina, un hombre se acaba de llevar a Lily!"

Marina del otro lado del teléfono casi le da un ataque cardíaco a la vez que saltaba de su cama y exclamaba.

"qqquuuueeeeee?"

"No dios mío no otra vez por favor!"

*****************By Liliana Situ******************

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